Lizeta, ¿la Angela Merkel deltana?

Según los rumores no, hay quienes afirman que saldrá mañana mismo de la gobernación. Incluso ya le tienen sucesor, un impetuoso joven tucupitense.

Las similitudes grandes o gruesas son varias: la primera, son mujeres, ninguna especialmente carismática, sin embargo, con un factor en común, bastante centradas y determinadas.

La segunda, son universitarias, una química, la otra doctora, graduadas en universidades de cierto prestigio, en carreras que poco o nada tienen que ver con la política.

La tercera, una fue denominada la mujer más poderosa del mundo, la otra, la mujer más poderosa del Delta. Es cierto que hay diferencias, lo que no se puede negar es que las dos han hecho un gran esfuerzo por concentrar paulatinamente mayor cantidad de poder.

En cuarto lugar, ninguna parecía estar destinada a ejercer de política, profesión que terminó por absorber y comprometer sus vidas.

El apartado quinto es más cuantitativo que cualitativo, Merkel decidió dejar el poder luego de 13 años de mandato, Lizeta tiene la oportunidad de hacerlo cuando se cumplan sus trece años en la gobernación, en el 2022, si es que antes no ocurre algo que determine la necesidad de un cambio.

En sexto lugar, son de origen cristiano en cuanto a creencias y fundamentación política –aun cuando la canciller alemana es protestante-, e incluso en relación a las alianzas y conversiones requeridas para gobernar, Merkel terminó pactando con el partido social demócrata alemán, y Lizeta manifiesta ser una socialista devota de la Rosa Mística.

Séptimo, les gusta liderar, Merkel comandó Europa, y Lizeta pretende dominar las cuatro alcaldías y todas las instancias posibles de poder.

En el renglón octavo podría decirse que son buenas administradoras, más incluso eso que osadas, atrevidas o impetuosas en relación a la generación de iniciativas u opciones que promuevan cambios radicales o revolucionarios. Son, en fin, conservadoras.

En el numeral noveno cabria expresar que el pueblo parece haberse acostumbrado a que nadie que ellas no impulsen le haga frente, es tal su forma omnímoda de gobernar, que pocos se atreven a asomar la cabeza para exponer sus aspiraciones. De no ser porque desde el nivel central, un grupo importante de pesuvistas aspiran a constituirse en los renovadores del chavismo y van ocupando paulatinamente espacios de poder, habría un vacío de candidatos. Ese sector de los rojo rojitos desconoce las autoridades regionales y apoya económicamente a los liderazgos incipientes que de otra forma no tendrían mayor oportunidad. Son los representantes de la tercera vía, cuya figura principal en el Delta se asoma con mucha fuerza.

En décimo lugar, son demócratas, aunque también son bastante rudas, no les tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones comprometedoras e imponer sus criterios, para luego mostrarse sensibles y maternales. Sus formas de gobernar podrían definirse como de mano dura, aunque a Merkel se le llama la gran madre alemana.

Obviamente las distancias son enormes, podríamos comenzar por indicar los grados de complejidad de los mandatos de ambas, una capitaneando el gigante alemán y liderando a la vez Europa, la otra, timonel de un estado de creación reciente con una baja densidad poblacional. También los niveles de aceptación.

Como esas diferencias hay muchas más, que abordaremos en un análisis posterior.

Compartir contenido

Vamos a encontrarnos en Telegram https://t.me/Tanetanaedelta