Los 26 días de Loa

Loa arrancó a todo pulmón, sin embargo, no todo ha sido color de rosa.

Se entrampó en lo que gran mayoría se entrampa: los precios.

Es muy difícil que uno solo de los 335 municipios de Venezuela, logre controlar lo que ninguno ha podido.

El que es un problema estructural de la economía –eso dicen los economistas-, debe ser resuelto en otro nivel, uno que permita mirar el bosque, y no en uno que se encuentra bosque adentro.

La alcaldesa puede tener toda la buena voluntad que quiera, el problema radica en que no está en sus manos ni en las de la gobernadora, resolverlo.

A comienzos de octubre realizó una serie de reuniones con los productores y los expendedores de carne y queso del estado, acordando revisar los precios cada 26 días, y apenas se dio la vuelta, ya los precios habían aumentado.

La explosión del dólar, que duplicó su valor ante el aporreado soberano los últimos 15 días, hizo el resto; el “subidón” se volvió incontrolable.

Buenas son intenciones, aunque no alcancen. Las medidas tomadas por el ejecutivo nacional han demostrado no ser todo lo efectivas que esperábamos, estando a la expectativa de los ajustes que pueda hacer el gobierno.

A fin de cuentas, el plazo de tres meses establecido por el presidente Maduro para estabilizar la economía se hizo agua antes que el plazo fijado por Loa, y eso que aquel resultaba más prometedor.

Habrá que esperar por nuevos plazos y por nuevos precios, los de ahora escuecen, por no decir otra cosa.

Compartir contenido

Vamos a encontrarnos en Telegram https://t.me/Tanetanaedelta