Foto: José Cedeño.

José Cedeño

Dentro del mundo del fútbol de salón existen unos actores, que casi pasan desapercibidos dentro del rectángulo de juego, aun cuando estos tienen un desempeño bien importante en los escenarios. Son los árbitros, uno de los pocos y en la mayoría de las veces los únicos, que hacen presencia activa durante los tiempos regulares de juego demostrando el arte de arbitrar; además no sólo eso, sino que tampoco solicitan tiempo para tomarse un descanso más allá del que solicitan los equipos contendores de cada oportunidad. Su preparación física debe ser óptima, y aun así corren riesgo de sufrir lesiones, producto del esfuerzo físico propio de la competencia, otras ocasionadas por la incomprensión de quienes creen conocer mucho del reglamento, su aplicación y la apreciación, como “arbitro de tribuna”, y también las mismas pueden ser por el contacto físico con los objetos del juego o con los mismos jugadores.

Las lesiones no sólo físicas sufren los árbitros, en otras ocasiones padecen de lesiones psicológicas, las cuales si no son tratadas en buen tiempo y de la forma correspondiente, éstas causan traumas difíciles de superar. Además del riesgo de desarrollar “tinnitus” producto del uso del silbato, el cual puede dañar el sistema auditivo como así ha sucedido con árbitros que de manera recurrente usan el silbato. Es prudente que los árbitros estén consiente de su preparación previa a la competencia, que la misma no sólo debe hacerse en cuanto a lo físico, y en cuanto al conocimiento del reglamento y su aplicación, sino también estar a la par con la mecánica arbitral de tal forma, que el buen manejo de la misma permita aporte para sí mismo, confianza plena, seguridad interna y fortaleza integral como árbitro.

El fútbol de salón es uno de los deportes de mayor práctica y afición, por lo que requiere de entrega constante durante todos los minutos de juego, es una exigencia que requiere que los árbitros estén en saludables condiciones físicas y psicológicas, lo cual es posible con una excelente preparación previa al evento donde se desempeñará quien tenga la responsabilidad de ser árbitro. Otra de las lesiones recurrente en los árbitros son las musculo-esquelética las cuales también en algunas ocasiones llevan a otras lesiones de las cuales es algo difícil recuperarse y superar en tiempos prudentes. Es ideal que exista una eficiente preparación, no sólo desde el punto de vista teórico, sino también desde lo práctico para que las condiciones física de los árbitros siempre sea óptima. Es una desventaja no tener conocimientos sobre Teorías del Entrenamiento Deportivo, y de como desarrollar entrenamientos especiales, pero debemos apuntar hacia la superación de todas esas situaciones.

Es de interés sumar y trabajar en función de minimizar, controlar situaciones de riesgos en los árbitros, quien es una parte importantísima dentro del rectángulo de juego. Ellos merecedores de todos los aplausos, son primordiales de que se genere un ambiente de amplio criterio deportivo y de mejores investigaciones, que conlleven a la mejora de la salud de cada árbitro. Amigos lectores, gracias por la lectura y estaremos en contacto para la próxima ocasión.

Loading...
Compartir