Más personas son abandonadas en las calles de Tucupita

“Siempre vienen como seis niños que andan en condiciones de calle a pedir a los clientes o a mí, eso ocurre siempre y he notado que cada día es peor”, fue lo que reveló Ángela,  una señora que está a cargo de una pequeña repostería en la calle Mariño de Tucupita.

El número de pequeños menores de 12 años de edad que deambula  en las calles de la capital deltana, representa un severo problema social en la región, ya que estos niños andan “a la buena de Dios”, como varias personas se refieren a este flagelo.

Ángela relató que todos los días varios pequeños recorren la calle Mariño de Tucupita en busca de comida, agua o alguna ayuda monetaria, sin embargo, son muy pocas personas que los ayudan.

“El señor que vende chicha siempre les da un poquito de chicha, pero como él no tiene vaso, por eso los niños vienen para acá a pedirme vasos, pero no todos los tratan bien”, manifestó la señora que permanecía entendiendo el negocio.

Hay ocasiones  en las que algunas personas prefieren comerse alguna repostería en ese local, sin embargo, ellas se incomodan cuando llegan los niños en condiciones de calle a pedirles “un poquito”.

De acuerdo con Ángela, hay veces en la que los usuarios les regañan y dicen palabras ofensivas para que se marchen. Son pocas las ocasiones en las que alguien los atiende bien.

“Hay tres hermanitos que andan en la calle y su mamá es una señora flaquitica, eso cada vez está peor, ahora hay más niños abandonados y nadie sabe dónde están sus padres”, cuestionó la ciudadana.

La falta de educación hacia los pequeños y las múltiples necesidades que padecen, amenaza con que esta generación sea el nuevo rostro de inseguridad en un futuro cercano, al menos es lo que asoman algunos ciudadanos en Tucupita.

 

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