Prof. Darwin Medina

Hace unos días se conmemoró el 1ro de Mayo, fecha importante a nivel mundial, que comenzó con la lucha de la clase obrera en 1886 en los Estados Unidos de Norte América, con epicentro en la ciudad de Chicago, donde los obreros trabajaban más de 16 horas al día en condiciones precarias, en fábricas con poca ventilación, laborando por igual hombres, mujeres y niños por un sueldo miserable, pero a los últimos se le pagaba solo la mitad.

Para ese mayo histórico, con la consigna como bandera de, 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación, se convoca a una concentración nunca vista, dejando como saldo el encarcelamiento sin prueba alguna de los conocidos 8 mártires de Chicago, llevando cinco a pena de muerte, dos a cadena perpetua y uno a 15 años de prisión.

No fue hasta 1889, cuando se le hace un homenaje a las víctimas en representación de los partidos socialistas y laboristas en la segunda internacional y se declara esta fecha que hoy rememoramos. Este quinto mes del año es de grandes cambios a nivel global, también se conmemora el 75 aniversario del fin de la segunda gran guerra y en especial el día de la victoria en Rusia, la cual, aportó a este conflicto 26.600.000 de habitantes y fueron los últimos en poner fin a los ataques de Hitler y no los “aliados” como mediáticamente se ha hecho creer.

Otra importante fecha es que este pasado domingo se celebró el día de la madre y desde esta tribuna se le hace un reconocimiento a todas las madres del mundo y en especial a la Deltana, Mujer guerrera y luchadora, que con amor nos enseña cada día a ser mejores seres humanos y con paciencia se dedica a forjar hombres y mujeres de bien, que son el tesoro más preciado que tiene esta patria, sus hijos, mis respetos y reconocimiento a ellas.

También, es momento necesario para rendir honores y cuidar a nuestra madre tierra, ya que ella es la que nos da todo lo que necesitamos para vivir y es imprescindible despertar la conciencia en todos sus habitantes para preservarla porque es la única en este sistema solar.

Al inicio de la nota comencé hablando de cómo se empezó a conmemorar el día de los trabajadores, mi reconocimiento los que laboran en los diferentes sectores económicos públicos y privados de este gran país, en especial al trabajador del campo, a ese que diariamente produce la comida que llevamos a nuestra mesa, es necesario entender el gran esfuerzo que hacen nuestros campesinos por producir alimentos, pese a condiciones climáticas adversas, bloqueo financiero, burocracia, carencia de conocimientos gerenciales de directivos, falta de financiamientos, mejoras de vías, entre otras.

Estos siguen trabajando y llevando sus productos a toda la geografía estadal; por ejemplo, en estos momentos hay que reconocer el trabajo que vienen realizando, en las parroquias San Rafael y Virgen del Valle, “Beto” y más de 90 productores, con toda su vasta experiencia en cacao, cereales, tubérculos y raíces. También, Beria al lado del polideportivo en el Jobo donde demuestra que si se puede cultivar en áreas urbanas; asimismo, José Zamora en las comunidades del Samán y el Silencio, el cual, viene trabajando con más de 60 productores de manera organizada a través de la Escuela de Agroecología.

Igualmente, es ineludible reconocer a los demás productores agrícolas del Delta que aportan alimentos en todo este hermoso estado y sobre todo de manera especial a nuestros hermanos Warao que siempre han sembrado raíces, tubérculos y frutales mediante el ancestral sistema de trinchas, adaptándose a su realidad concreta sin dañar al ambiente. En estos momentos de contradicciones sociales y de dificultades económicas es preciso fomentar la producción en todos los sectores económicos del país, sobre todo en el área agrícola ya que sería indispensable para mejorar el bienestar de todos los deltanos y los habitantes de esta gran nación.

 

 

 

 

 

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