La búsqueda del reducido circulante de la moneda venezolana, obligó a algunos deltanos a madrugar, sin importar la lluvia que cayó sobre la capital deltana este viernes.

Marta González, habitante de la carretera nacional, salió de su casa a las 4:00 am, justamente cuando estaba empezando a caer la lluvia.

Su destino era el Banco de Venezuela, y al llegar al sitio, una cola de 50 metros aproximadamente, ya se había formado, y debió quedarse entre los usuarios que ya mostraban frío.

Su determinación de salir de madrugada sin importar las condiciones climáticas, se debe a que, los productos que suele comprar, son más baratos en efectivo que en pagos electrónicos.

Además, es madre de cinco hijos, y todos los días deben lidiar con la falta de pasaje.

Casi siempre, pide un préstamo a cualquier vecino, hecho que es cada vez más difícil, porque también están en las mismas condiciones.

Su objetivo este viernes, era retirar el pago del segundo mes de su aguinaldo de forma íntegra, si el banco se lo permitía, de lo contrario, retiraría la mayor cantidad posible.

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