Una vista aérea de una parte de Tucupita / Foto: archivo.

Conforme se agrava la coyuntura económica del país petrolero, la mayoría de los deltanos que vive en su capital Tucupita, asegura estar sufriendo. Sus ingresos monetarios en bolívares se devalúan cada segundo. No obstante, en medio de esta realidad, no parece irle mal a un importante segmento de la sociedad civil: los comerciantes.

La disimulada dolarización forzada apunta estar estimulando algunas inversiones en Tucupita, a costa de un alto precio para los deltanos, que en su mayoría poseen ingresos a través del Estado venezolano.

Una gran cantidad de tucupitenses que ha sido consultada a lo largo del año 2019 acerca de las actividades que han tenido que hacer para lograr ingresos monetarios extra, confirman que concretan hasta tres iniciativas diferentes para poder sobrevivir a una economía dolarizada.

Las remesas que usualmente envían los deltanos que mayoritariamente están en Trinidad y Tobago ha supuesto, en cierto modo, un alivio para sus familiares en Venezuela, sin embargo, no todos cuentan con ingresos en dólares, por lo que son las que han visto retroceder cada día su calidad de vida.

Los trabajos extra, las remesas y la solapada dolarización, han estimulado la inversión de comerciantes y emprendedores en Tucupita, la localidad donde la mayoría apenas tiene un ingreso mensual de 4 a 5 dólares.

Luego de un periodo difícil para los comerciantes, la liberación dismimulada de los precios dolarizados, ha supuesto un alivio para los empresarios, que hasta finales de 2018 habían cerrado 128 comercios, según un balance de la Cámara de Comercio de Tucupita.

Con caminar por el centro de Tucupita se puede constatar la construcción de nuevos locales, así como también la ocupación de espacios que hasta hace un año permanecían cerrados.

La dolarización a sangre y fuego ha penetrado uno de los estados venezolanos más deprimidos económicamente, aunque con todo un potencial en el turismo, ganadería, agricultura y petróleo.

Loading...
Compartir