Antisociales junto al vehículo recuperado al frente de la PEDA

Javier V. (31) acaba de travesar por la peor racha de su vida, cuando taxeaba para pagar la reparación de su vehículo, que días antes en colisión con una unidad de patrullaje de la G.N.B. había perdido el parachoques delantero y sufrido severos daños en el sector frontal, es víctima nuevamente de las circunstancias.

El pasado sábado, a las 8 y 45 pm aproximadamente, a la altura de Traki subió a bordo de su Hyundai Accent, placas AC505MF, a una joven embarazada con dos acompañantes.

Apenas se embarcaron solicitaron una carrerita para Agua Negra, a lo que Javier se negó indicándoles que no acostumbraba ir tan lejos a esa hora, luego le dijeron que los llevara a San Rafael, por ultimo sintió el frio cañón de un revolver en su cuello y recibió la orden de que condujera rumbo al relleno sanitario.

En el camino les entregó los 13.000 bolívares que había hecho, de los cuales debía cancelar 10.000 esa noche en parte de pago por la reparación del carro, cuyo costo ascendió a 80.000 bolívares, pidiéndoles que por favor no lo mataran.

El trayecto restante lo hizo con el revólver apoyado en las costillas. El antisocial que portaba el arma le decía a cada rato: “no te muevas porque te detono”. Javier mientras tanto pensaba en sus dos hijas y en que apenas un día antes había cumplido años; “fue mi regalo”, nos comentó.

Lo dejaron a esa hora cerca de los servicios municipales, en plena oscurana, desde donde corrió hasta los Almendrones, una vez allí llamó al GAES, que no tardó más de 5 minutos en llegar.

A partir de ese momento se produjo un intenso rastreo nocturno y la notificación a los restantes cuerpos policiales para que apoyaran en la búsqueda.

Enterada la PEDA activó sus mecanismos de rastreo, encontrándose con la peculiar situación de que un individuo había puesto a la venta unos cauchos la mañana de este domingo. Huelga decir que los cauchos escasean en la actualidad.

Puestos en marcha dieron con su paradero tratándose de E. M. Alcalá de la Rosa, C.I. 27.522.656. Identificados dos de los cauchos por el propietario del vehículo –los otros dos no los tenía-, ejercieron presión sobre el detenido obteniendo la información de que lo habían ocultado en la parte posterior de la Orchila, comunidad ubicada al lado del urbanismo Ezequiel Zamora en San Rafael.

Al lugar arribó la comisión encabezada por el Comisario Venancio González, jefe del estamento policial, capturando al custodio del carro tras una breve persecución monte adentro. El individuo fue identificado como E. J. Bermúdez (28), C.I. 18.385.991, había sido el hombre en empuñar el arma cuando se embarcaron en el taxi.

Una vez revisado el vehículo pudieron constatar que había sido parcialmente desmantelado, faltándole cuatro cauchos, batería, compresor del aire, radiador, alternador, bomba de freno, inyectores, un sensor, bujías, cables de bujías, válvula del mínimo, limpiaparabrisas, además de torcerle el capó y romperle el vidrio parabrisas. El grueso de la pérdida es difícil de calcular.

Por otra parte, haberlo metido en un tramo selvático, cual si fuera un tractor, quizá le haya producido fuertes daños al tren delantero y a los amortiguadores. Sorprendentemente Javier, que es un hombre de Dios, se lo tomó con suma paciencia dejándolo todo en manos del Señor. De lo único que esta seguirlo es de no volverá a taxear, “es una profesión muy peligrosa”.

Como anécdota y reflexión nos queda su serenidad. E. J. Bermúdez, el pistolero, el mismo al que no le tembló el pulso para dejarlo abandonado en medio de la oscuridad, mostraba signos de haber pasado la noche en vela consumiendo licor y quizá alguna sustancia estupefaciente. Al sujeto supuestamente le molestaban las esposas y se quejaba a cada rato pidiendo que se las quitaran o le colocaran otras más cómodas, en un momento determinado tuvo la osadía de solicitarle a Javier que lo ayudara, a lo que este fiel creyente le respondió, sin violencia ni rencor, “tampoco tuviste compasión conmigo, no esperes que la tenga contigo y se alejó”.

Otro cualquiera le hubiera roto las narices, escríbanlo.

El caso se encuentra en manos del Cicpc, que realiza las investigaciones correspondientes para dar con el paradero del otro hombre que abordó el vehículo y de la dama embarazada, también de cómplices que puedan haber ayudado a desmantelarlo. Está en trámites de ser puesto a la orden de la Fiscalía competente.

El Comisario Venancio González, nos notificó que la Gobernadora Dra. Lizeta Hernández, y la Directora de Seguridad y Orden Publico Dra. Katty Sandoval, estuvieron pendientes en todo momento del desarrollo de la investigación y la captura de los responsables.

Loading...