El alto riesgo que corren más de mil estudiantes en el liceo bolivariano “Néstor Luis Pérez”, debe ser considerado por las autoridades educativas y de salud para evitar situaciones irregulares a través de paliativos y fumigación constante.

El esfuerzo de la municipalidad se ha visto en la limpieza de varios sectores de la capital, sin embargo, la posible acción descoordinada, genera otro tipo de problemas; en esta ocasión se trata de uno de los drenajes de agua servida convertido en criadero de mosquitos, ubicado cerca  de uno de los liceos más emblemáticos de Tucupita: el Nestor Luis Pérez.

Agua estancada de color verdoso, todo tipo de basura, y algunos troncos que han sido arrojados de forme premeditada, descansan en un drenaje que no funciona para lo que fue concebido, por el contrario, se ha convertido en un criadero de mosquitos trasmisores de enfermedades como el dengue y el chikungunya.

Otras patologías que puede transmitir un mosquito, está la oncocercosis, también conocida como “ceguera de los ríos”, la cual se transmite a través de moscas negras infectadas que se crían en las aguas, pudiendo provocar diversas lesiones en la piel.  En la mayoría de los casos, se crean nódulos bajo la piel. Algunas personas infectadas desarrollan lesiones oculares que pueden producir discapacidad visual y ceguera permanente.

Más de mil estudiantes acuden a diario a las aulas del centro educativo diversificado, y corren el riesgo de ser contagiados por algún tipo de enfermedad transmitida por los mosquitos.

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