Foto: archivo.

Algunos deltanos califican el trabajo de los funcionarios de la  Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde)  como muy malo.

La ausencia de funcionarios en las calles, en los comercios, y el poco apoyo que sienten los consumidores cuando un comerciante comete algún tipo de abuso contra el usuario, han sido determinantes para que los fiscales de la Sundde apenas sean conocidos por el ciudadano común.

“Le falta mucho” ha sido la frase coincidente entre varios deltanos quienes aseguran que este organismo se ha aislado de la realidad y no tiene capacidad de respuesta ante la coyuntura actual.

La Sundde es un órgano centralizado, y esta condición también estaría mermando la capacidad de actuación. Algunas personas consultadas en la capital deltana aseguraron que cuando se coloca la denuncia ante el organismo, este opta por esperar órdenes superiores.

Si no existe un mandato emanado del nivel central, simplemente se sientan en sus oficinas, y no son capaces de actuar, salvo casos puntuales, cuya acción esté relacionada con un lineamiento nacional.

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