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Prof. José Cedeño: el perolero de la mesa

Prof. José Cedeño

En algunas oportunidades, cuando alguien se presta a desempeñar un oficio, cualquiera sea el mismo, y en favor de uno de varios usuarios, se debe contar con una práctica operativa, o con una mecánica para realizar las actividades. Pero también, hay la necesidad de algunos objetos o instrumentos para desempeñar la actividad correspondiente de la mejor manera.

A propósito de comentar sobre algunos temas que se han escrito por este espacio, quien suscribe tuvo una interesante conversación con el árbitro internacional, el venezolano Javier Guzmán. Hubo mucha coincidencia, en cuanto a la formalidad de las personas que se desempeñan en la mesa de control, cuando se realizan encuentros de fútbol de salón cualquiera sea la categoría.

Ciertamente, existe mucha eficiencia en el desempeño de quienes actúan en la mesa de control; hace algunos días es este mismo espacio se colocaron algunos ejemplos de personas que hacen la mejor de las actividades en la mesa de control.

La idea es llegar a la excelencia, mantenerse y aportar al crecimiento de lo que haya que realizar, sólo que para la ejecución de dicha actividad hay que disponer de unos objetos, que los mismos se han convertido en personales, y que sirven de mucho al momento del desarrollo de los juegos de futsal. Así que, los objetos que deben utilizar quienes actúan en la mesa de control deben ser exactamente para el tiempo de juego.

Amigas lectoras, y amigos lectores, así que, sobre la mesa de control solo deben encontrase los implementos u objetos esenciales para el desempeño del anotador y el cronometrador, es de mejor explicarme, que para las mujeres o los hombres que realizan la actividad en la mesa de control. Estos son: planilla de anotación; lápices (negro, azul, rojo); cronometro; y los respectivos silbatos del anotador, y del cronometrador.

Existen otros implementos, que pueden llamarse secundarios, los cuales no deben estar colocados sobre la mesa de control, pero si en algún lugar discreto de tal manera, que al momento de ser necesitados, se tenga fácil acceso a ellos. Esto puede englobar; todo tipo de estuches, ya sea de silbatos o de lápices, las reglas, los borradores, correctores, resaltadores, toallas, teléfonos móviles, vasos, tazas, entre otros.

Cuando quienes llevan la “voz cantante” en el control de la mesa están en sus acciones, deben tener en la misma lo estrictamente necesario, a fin de que al momento de realizar lo que corresponde, no haya confusiones, que puedan incidir en los resultados de cada jugador, o de los equipos que se enfrentan en el juego.

La atención debe ser plena, concentración total, y excelente trabajo de equipo entre quienes están en la mesa de control, y los árbitros que están en el rectángulo de juego. Lo que haya más allá de lo básico sobre la mesa de control es considerado, como un objeto extraño; o como se intitula el presente espacio “parte del perolero en la mesa.”

Son situaciones para reflexionar, para darle la observación que en cada oportunidad debe hacerse. Tener prudencia hasta en el cuido, y no sea que una gota de líquido para el consumo humano haga más daño que una raya de tinta de bolígrafo. El mejor anotador es aquel que desarrolla su trabajo con imaginación, imagina que efectivamente hace su trabajo con eficiencia. Amigas y amigos lectores hasta una nueva oportunidad.

@joseceden.

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