En la última fila de tumbas del cementerio nuevo profanaron dos, y en la antepenúltima destruyeron la lápida de una tercera.

El hecho se produjo en horas de la madrugada del día 18 sin que se conozcan los responsables.

Funcionarios del CICPC acudieron a levantar información en horas de la mañana del mismo día, raspando un trozo de superficie de la pared lateral de una de las fosas en procura de llevarse presuntos restos de sangre fresca del autor o autores del hecho.

Obreros del cementerio y personas que se dedican a cavar fosas y dar forma a las tumbas manifestaron desconocer quienes podrían ser los responsables.

Según los mismos, los deudos serian de extracción humilde descartando una profanación orientada a robar pertenencias de los difuntos.

Tanto las tumbas profanadas como la lápida rota pertenecen a entierros de data reciente, lo que da idea del horror de encontrarse con restos de carne humana descompuesta.

Se barajan muchas hipótesis: brujería, ritos satánicos, venganza en la figura del difunto, apego enfermizo a los restos de una persona, etc., sin que ninguna haya sido descartada.

 

Loading...
Compartir