Varios autos están a las afueras de una estación de servicio en el malecón de Tucupita / Tanetanae.com.

Ramón González salió  de prisa de su casa, que está en Villa Caribe, a las cinco de la mañana. No comió y tampoco se tomó su acostumbrada taza de café. Y aunque aún tenía dudas de si lograría o no surtir su auto, prefirió arriesgarse. Estaba emocionado, aunque aclaró estuvo al pendiente de que todo lo que había leído, fuera mentira.

Las afueras de las estaciones de servicio de Tucupita amanecieron repletas de vehículos. Allí estaba también Ramón González, un hombre que se fue sin comer y con dinero prestado, solo para saldar el combustible.

Él vive en la comunidad de Villa Caribe, sector cercano al centro de Tucupita, pero para poder comprar gasolina este lunes 01 de junio, tuvo que salir temprano de su casa y no logró comer ni probar un sorbo de café.

González pasó una hora en el surtidor de nombre La Texaco, no obstante, los encargados de esta gasolinera le informaron que no le correspondía surtirse en ese sitio, sino en el paseo malecón Manamo de la localidad.

Durante el encierro social por coronavirus, cuyas medidas no habían sido relajadas, Ramón pudo llenar el tanque de su auto en dos  oportunidades. Adquirió el combustible en el mercado ilegal. Desde entonces, tenía un mes sin gasolina.

Aún estaba en la cola. Dijo que,  una vez que se surtiera de combustible, se  iba a casa a comer.

Ramón González cargaba consigo 200 mil Bs en efectivo, para pagar los 40 litros de gasolina que estaba surtiendo la estación de servicio. Su auto tiene capacidad para 45 litros.

A su juicio, la crisis del combustible no acabará pronto. Él es taxista y teme que otra vez vayan a reducir la cantidad de carburante. Está a cuatro autos de entrar a la gasolinera. Ya prepara  los 200 mil Bs que ha tenido que pedir prestado.

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