Raúl Dimumbrum en entrevista con el Dr. Abraham Gómez: «Solo las Gracias son para Dios»

“Vendí empanadas por las calles; he sido además taxista, cuidador de abuelos y ahora soy médico y proponente de una Cristología dinámica”

Dr. Abraham Gómez R. | Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua | Miembro del Instituto de Estudios de la Frontera Venezolana (IDEFV)

Luego de varios intentos –por sus múltiples ocupaciones– logramos una larga y amena conversación, vía telefónica, con el Dr. Raúl Dimumbrum González, quien ha podido, por sus aquilatados méritos obtener una destacada y reconocida figuración, como profesional de la medicina, en Buenos Aires (Argentina), desde hace algunos años.

Nos manifestó, que alcanzó superar, en los inicios en ese país, algunas dificultades, con la ayuda del Padre Celestial.

1.- ¿Nos gustaría conocer, por qué se propuso su propia diáspora, y, además, díganos si tuvo alguna motivación especial en haber seleccionado a Argentina, como su destino, para su próximo emprendimiento laboral?

RD: Fueron varias razones las que me motivaron a salir del país. Ya para 2015 la situación política y económica de nuestra querida nación no estaba garantizando a nuestros pobladores, jóvenes y profesionales, un futuro ni siquiera medio estable. Mis hijos que estaban en universidades cursando estudios, parecían ver más claro que yo los grandes cambios que se acercaban como un rodillo gigante de acero; así lo conversábamos en casa, pues el primero cursaba post grado en impuestos tributarios y el segundo cursaba derecho civil.

2.- ¿Hicieron en ese cónclave familiar los diagnósticos socio-económicos. Una especie de premonición sobre la crisis que nos flagela, actualmente, en el país?

RD: Exactamente, así fue, apreciado Abraham. Desde los distintos centros de salud públicos y privados, en Tucupita, Maturín, Punta de Mata y Puerto Ordaz, ciudades donde frecuentaba para pasar consultas y hacer distintas cirugías espinales. La mayoría de las veces viajaba acompañada con mi esposa y mi hija, sobre todo atendiendo a personas con enfermedades de la columna. Además, observábamos que entre la comunidad donde residíamos, hasta los mismos adeptos y simpatizantes al sistema gubernamental comenzaron a salir del país, otros parecían confusos.

Por el poco entendimiento que pude percibir del funcionamiento de nuestras instituciones y nuestra sociedad, nos conducían hacia un punto sin retorno, fallas de políticas públicas con un creciente desequilibrio político, económico, social y moral.

No tengo la menor duda que el primer grupo de emigrantes fueron los del 1998, así fueron suscitándose, de a poco, hasta la expansiva migración 2016-2019 que superaron los 4millones de hermanos venezolanos.

3.- ¿Quién toma la primera decisión de irse, a explorar nuevas posibilidades?

RD: El éxodo de mi segundo hijo en compañía de su esposa hacia Miami, destino que ellos escogieron, justo después de finalizar sus grados profesionales en diciembre del año 2015, consumaron dicha salida del país. Marcharon tan convencidos, tan claros. No lo niego lloré por más de tres días continuos.

Algo conmovido, seguro. Los pudimos haber apoyado más, es cierto, pero en casi seis años de duros esfuerzos han tenido unos logros gigantescos.

Pasó siguiente, vino el éxodo de mi hija con su familia en diciembre del 2016, para uno de nuestros destinos anuales de reuniones profesionales y familiares, como lo fue la ciudad de Buenos Aires, que desde 2009 resultó nuestro punto de viaje más frecuente, para congresos de cirugía de columna y del intervencionismo del dolor espinal, así como presentaciones de trabajos de investigaciones del equipo de columna de Venezuela y en especial de nuestro hospital piloto, al cual sigo perteneciendo aun en la distancia, dirigido por el gran maestro de la columna Víctor Dávila. En cada viaje solía venir con mi hija y mi esposa o algunas veces con mis hijos y sus parejas.

4.- Por lo que estoy escuchando, ya la decisión había sido, suficientemente analizada y tomada para todo el grupo familiar.

RD: Si. Unos primero y otros después. También debo decirte que, en todo este periodo luego de la migración de Jonathan y Karoll, reflexionaba a diario en oraciones como nunca. Mis oraciones junto con mi esposa, lecturas y reuniones de grupos de caballeros, se duplicaron. Solía participar en reuniones casi a diario, escuchar alabanzas cristianas, predicaciones y asistíamos a las actividades de la iglesia Dios Admirable, dirigida por el pastor y maestro Hugo Rojas. Mientras, seguía trabajando a veces con poco descanso, cumplía largas caminatas bien de mañana a diario, caminaba en nuestro urbanismo entre 6-7 kilómetros, quería pensar, escuchar mensajes bíblicos y doctrinas de la fe cristiana. Dada la culminación del curso de Teología Bíblica, quise compartir a través de las emisoras algunos temas puntuales hasta llegar a producir un programa radial de consejos y enseñanza cristiana, transmitido por 6 emisoras radiales entre Monagas y Tucupita (Iluminando la Ciudad con la Palabra de Dios).

5.- Excelente producción de la Palabra llevada a la radio. Todavía es de muy grata recordación. En Tucupita ese espacio gozaba de muy buena aceptación y sintonía.

RD: Muchas gracias, Abraham. Siempre me hicieron buenos comentarios al respecto. Todo esto me permitía de alguna forma, compartir nuestra reciente culminación de estudios de cinco años en Teología Bíblica, bajo la tutela del Dr. José Briceño.

6.- ¡Sin embargo, la idea de salir de Venezuela te daba vueltas en la cabeza…!

RD: Y me preocupaba, sabes. Por todo lo que representa una decisión de esa naturaleza. Mientras eso ocurría, mi esposa me observaba y seguía ayudándome en todas estas cosas. Creí sentir en ella la seguridad de salir del país, pero yo me debatía por dentro entre la espera y la visión de mis próximos días fuera de la medicina en Venezuela, fuera de mi país, ya que tenía una propuesta laboral, desde el año 2014 en el hospital militar de Quito en Ecuador, cuando visité el ateneo de Columna, llevando algunos temas de presentación para dicho post grado. Tan pronto avanzábamos y crecíamos desde enero del 2016 en nuestra entrega y grabaciones semanales de programas radiales, escogimos el mejor estudio de grabaciones para tales fines. Mis mayores obstáculos era la disciplina en redactar y producir un programa en medio de un curso de inglés, la familia y el trabajo, la dedicación de tiempo nocturno y los recursos económicos financieros me absorbía.

7.- Nos enteramos que hubo un manejo raro y sospechoso, en Maturín, para transmitir sus programas de enseñanzas bíblicas. Nos enteramos que le salieron con tratativas inaceptables. Nos puede referir brevemente, porque, tal vez esa tropelía abonó, como causante, para irse.

RD: A lo mejor, ese juego sucio cooperó. Pero estamos en las manos de Dios. Te cuento: para sorpresa nuestra, una emboscada coercitiva se promovió desde la oficina del estado, donde se regulan las telecomunicaciones de Monagas. Primeramente, ya con más de 30 programas grabados, se reproducían a diario desde las 7 de la mañana, con publicidad inter horaria. Esas cosas se movían solas, por correo, llamadas a los operadores, y la producción semanal de un tema nuevo acorde a las necesidades de presentar siempre a un Dios grande que supera toda aflicción.

Pasado el mes de octubre del 2016 el responsable de la señal de una de las 4 estaciones radiales, me avisa el retiro injustificado de dicho programa, donde al final prefirió romper el acuerdo conversado y triplicarme los costos. Ya sabíamos que dicho empresario tenía un permiso de señal y una antena prestada por el hermano de Diosdado Cabello, así mismo contrataba obras de mantenimiento de aceras y brocales con la gobernación y la alcaldía. Justo, en forma de cadena, las 4 emisoras donde grababa y transmitía mi programa radial, en cuestión de (7) días fueron cerradas y multadas por razones de incumplimiento de retransmisión de los mensajes oficiales, documentos no actualizados y caducacion del permiso para operaciones de telecomunicaciones. Ni siquiera me detuve a discernir que estaba pasando. Mi esposa y yo sabíamos de dónde venían dichas supresiones.

Otro hecho que deseo mencionarte, apreciado amigo, es el siguiente: justo a principio del 2015, en el centro de post grado de nuestro hospital, lugar donde funcionaba el centro regional de cirugía ortopédica, la mayoría de mis colegas decidieron asignarme como director de dicho centro de cirugía, obviamente mi nombre fue rechazado por la autoridad gubernamental del estado, asignando al colega que menor votos recibió en la escogencia.

Me percaté de lo que Dios me había librado, pues la condición de militancia y activismo político que estaba detrás de dicha asignación era imposible sostenerla y ajustarme a los pitos de caravanas y a las reuniones partidistas del cual ya no quisiera reproducir.

A esta hora en que te escribo mis respuestas a tus preguntas, el centro de cirugía ortopédica del estado no sirve ni para guardar escombros. La aniquilaron.

8.- Vista la situación por la que estaban atravesando; entonces determinantemente, se van.  Pero, pregunto, Raúl: si en la mira estaba Ecuador, por qué deciden, ¿viajar a Argentina?

RD: Escogí Buenos Aires porque era de mayor agrado para la tranquilidad de mi esposa y para mí, así como nos corresponde hacer en común acuerdo. Diría yo, seguir asistiendo y apoyar a nuestra hija y a su naciente familia, quien ya había gestado a su hija con mucha escasez, desde su momento inicial, por el tema de pañales, leches y bachaqueos para obtener los alimentos.

Bastó que la Universidad de Buenos aires publicara a través del programa de la sociedad argentina de neurocirugía un entrenamiento en cirugía de la médula espinal, para que en abril del 2017 nos motiváramos a viajar, entre otros planes familiares, en procura de terminar de convencerme en la necesidad de acompañar por algún tiempo a mi hija y su familia, quien requería continuar estudios, y al mismo tiempo trabajar en algún oficio.

Salimos por Maiquetía el 21 de junio del 2017, pero justo en nuestros primeros tres meses de estadía en Buenos Aires, nuestros ahorros bancarios en Venezuela apenas alcanzaban para 2 meses de alimentación destinados a las más cercanas familias con mayores necesidades.

Miramos con cierto asombro, desde esta latitud, como se incrementaba la pobreza y la moneda se devaluaba de una forma súbita. La economía nunca esperada por mí, se presentó en sus peores síntomas con datos ocultados. Sabía que eran malos gobernantes, pero nos quedamos cortos, son extremadamente malos gobernantes. La hiperinflación, devaluación, recesión económica, escasez y mayor pobreza, terminaron de abrirme los ojos. Desistí del curso de cirugía de medula espinal y me concentré a trabajar y completar mis documentos para convalidar mi título.

La determinación en la escogencia de Buenos Aires llegó sola. A mi esposa e hija le parecieron correctas y yo ya estaba como exigiendo mucho para todas las solicitudes profesionales de apoyo y compañía que desde siempre privaban de mi parte. Me siento satisfecho de nuestra escogencia, aunque de verdad te digo que siempre sabíamos que la poderosa Mano de Dios nos guiaba en todo.

9.- Los argentinos son famosos en el mundo por su egolatría, sobrestimación de todo cuanto se refiera a su país; en síntesis, son exagerados para auto valorarse. ¿Cómo te has sentido (porque te sabemos humilde y ponderado) en esa atmósfera, que te acabo de describir?

RD: A pesar de las opiniones que en el pasado escuchaba sobre los argentinos, su forma de sobresalir y de sentirse sobrados y agrandados, sobre todo de los que viven en ciudad capital, nos sentimos muy bien recibidos en el lugar donde vivimos, desde nuestro ingreso. Me impresionan cada vez más, ya que se parecen en algo a nosotros, sobre todo los que viven en las provincias fuera de capital. Así también nos sentimos respaldados y motivados por el equipo de médicos y pastores de la iglesia Rey de reyes, donde todos nos congregamos desde hace 3 años y medio, dirigido por el Pastor Claudio Freidzon.

10.- ¿Se te facilitaron las gestiones para el trabajo? ¿Hubo alguna traba, condicionante o demoras injustificadas?

RD: Te cuento que mi primer trabajo en Buenos Aires fue de cuidador de abuelos. Todos tenían condiciones médicas de cuidado y de acompañamiento: Don Victorio de 104 años (italiano), Mariano de 90 años (Utrecht), Cesare 85 años (italiano). Yo trabajaba todos los días 10 horas.  Los despertaba de mañana, los bañaba, los vestía, los sacaba de paseo, a tomar un café, a la farmacia, a gestiones en los bancos; en ocasiones le servía las comidas y se las daba en la boca, cuando no estaban psicológicamente estables.

De Cesare fui su asistente. Mientras tramitábamos su jubilación para retornar a su país de origen. Mientras todo esto avanzaba completaba mi documentación para convalidar. Sin darme cuenta dejé de cursar cirugía de la médula espinal, y Dios prefirió que viera y aprendiera una materia que nunca pensé cursar: Cuidador de adultos mayores.

Dejé de trabajar desde junio del 2018, una vez completados mis documentos de convalidación para dedicarme en exclusivo a ello. Convalidé en la Universidad Nacional de la Plata, materia por materia; mientras eso se cumplía con dedicada insistencia por cada cátedra de dicha facultad, realicé un curso de actualización en investigaciones científicas, por 6 meses, y solicité ser invitado ad honorem como visitador académico al post grado de columna del hospital de dicha facultad. El cual cumplí hasta finalizar la convalidación. Lo creí pertinente para hacer contacto profesional, conocer mejor el sistema de salud y las leyes.

Desde allí, ya culminada la convalidación en abril del 2019, recibí una llamada de un colega peruano del anterior hospital, quien culminaba su especialidad en cirugía de columna. Ese colega quiso antes de regresar a su país, abrirme las puertas con otro cirujano ortopedista de origen boliviano, en una clínica de una de las provincias de Buenos Aires, localizada a una hora de viaje desde mi residencia.

Allí comencé a trabajar cubriendo vacaciones, pero justo al terminar de cubrir la primera vacación, me asignaron guardias fijas, como traumatólogo de planta. Poco después una traumatóloga venezolana me recomendó hacia otro centro que necesitaban consultas de columna, al otro extremo de Buenos Aires. En esto pasé un año, de lunes a viernes entre provincia y provincia, entre guardia y guardia, entre trenes y colectivos; haciendo guardias continuas de 24 horas, a cuerpo presente. Más tarde, el jefe de las guardias de uno de los centros me recomendó para que lo acompañara en su equipo de trabajo en la ciudad capital. Justo a 14 cuadras de mi residencia. Ya hoy tengo un año en ese centro, cubriendo guardias, pasando consultas externas, haciendo algunas cirugías e Inter consultante de los pacientes internados por dolor espinal y oncológicos.

Y para vergüenza mía lo digo, le pedí a Dios que me diera la oportunidad de trabajar y ejercer la medicina y Él me dio abundancia de ocupaciones.

11.- Al parecer no has sentido ningún sesgo de xenofobia. No te han rechazado por ser extranjero. Como está sucediendo en varios países con nuestros compatriotas, que son perseguidos, encarcelados y expulsados a la fuerza.  Compatriotas que son tratados como parias.

RD: No he sentido xenofobia. Tengo muchas amistades profesionales y hermanos de la iglesia: venezolanos, argentinos, peruanos, bolivianos, colombianos, cubanos y brasileros. Disfruto las reuniones en la iglesia, y los llamados grupos de conexiones de caballeros. Hubo un momento que asistía a varios grupos en varios días de la semana.

Disfruto oír los testimonios y compartir las enseñanzas Bíblicas con mis hermanos de Rey de reyes en Belgrano.

Te confieso que también me agrada compartir enseñanzas y experiencias quirúrgicas con los alumnos de postgrado de mi hospital y a la vez aprendo mucho de ellos, como no tienes idea. Me siento un estudiante más. Junto a ellos, analizamos los casos, atendemos la consulta, comemos juntos en la guardia.

Siempre tengo oportunidades para hablarles de las virtudes y atributos del Padre de la ciencia. Nuestro Dios JHVH y de Jesucristo, Dios hombre. En la iglesia tenemos un grupo de salud, con consultorio y farmacia, somos más de 15 médicos y más de 40 enfermeras, odontólogas, bioanalistas.

Es una enorme congregación de Papá Dios, que pastorea Claudio Freidzon, Líder cristiano en la argentina.

12.- Estamos agradados de la densidad y formación cristiana que has venido acumulando, Raúl. Ya se avizoraba en ti, tu decisión confesional. ¿Había una marcada predestinación para llevar la Palabra?

RD: Te confieso que comencé a recibir Palabras bíblicas desde los 7 años, por mi abuela María González, en una comunidad rural llamada El Rosario, en San Félix, vía Upata; más tarde a los 11 años, mientras vendía empanadas y arepas. En las tardes, al salir del colegio, era lugar común terminar mi trabajo a las afueras de la iglesia pentecostal Getsemaní en Manuel Piar.

Casi siempre oraba como me enseñó mi abuela. Al llegar a Tucupita a estudiar, en todas mis hojas de evaluaciones, así como en la universidad, acostumbraba colocar de forma automática, en la parte superior y a la izquierda, una cruz. La hacía con mi lápiz de creyón, yo les decía a mis compañeros que esa era la Cruz de Cristo.

No me congregaba en Tucupita en mis primeros 10 años de ejercicio de la medicina, pero mi esposa Elinor, su familia y mis hijos, ya desde 1990 comenzaron en la iglesia cristiana evangélica reformada, mientras yo estudiaba la oportunidad para hacerlo, pero era muy inquieto, tremendo y con debilidades que me perseguían y se perfeccionaban en la maldad conspirando contra mi familia. Ejercía la medicina y hacía como preferencia activismo político dentro de una escuela de formación política llamada Acción Democrática, desde el año 1986 hasta 2004, cuando me expulsaron.

Hay otro capítulo de mi vida, que también deseo contarte. Producto de una breve separación familiar, por mis pasiones, ceguera e ilusiones erradas en el año 2004; Dios me regresó a mi casa y pudimos salvar la preciosa unión conyugal que mis concupiscencias provocaron.

Elinor y yo nos divorciamos y luego nos volvimos a casar, –qué cosa verdad– con la misma mujer, la mujer de mi vida. ¡Qué bendición!

Una vez aprendida la lección, nos mudamos a Maturín, donde al llegar allí comienzo a trabajar como residente en la unidad de terapia intensiva del hospital universitario, hasta concursar al postgrado de traumatología en diciembre del 2004. El cual aprobé.

Pasamos tremendas experiencias de limitaciones económicas. Todos los chicos estudiando y no llegábamos a fin de mes, con deudas, préstamos. Hacia taxi en algunas noches, siempre creyéndole a Dios.

A finales del 2005, un profesor de post grado me adulteró mis notas, nada, ya lo perdoné. Pero le costó el cargo de coordinador de post grado en traumatología. Aprendí un montón de cosas: mi altivez, mi competitividad y forma irónica y confrontativa de ver el sistema político me acarrearon problemas.

En Maturín era famoso como en Tucupita, el apellido de político de oposición me perseguía.

En marzo del 2006 ya no tenía más excusas para no seguir a mi Señor Jesucristo; entonces me recibí confesando ante una visita del niño predicador en una cruzada evangelística en Temblador. Allí estaba presente toda mi familia y algunos hermanos de Tucupita, entre ellos mi hermano y amigo Pastor Iván Pereira. De allí me congregué en la iglesia SINAI 2006-2009, liderizada por el Apóstol Abisai Hernández. Más tarde toda mi familia decidió Estudiar Teología, desde el 2009 hasta 2016. Estuve en la iglesia Dios Admirable del Pastor Hugo Rojas y ahora desde 2017 estamos en la iglesia Rey de reyes, en Buenos aires.

13.- Cómo haces, Raúl, para combinar el cientificismo de la medicina; desde su experimentalismo de causas y efectos, con la fe en tanto la convicción de esperar lo que no es visible a los ojos humanos.

RD: Combinar la medicina con el cristianismo o cualquier profesión sin tener ningún llamado, sin tener un propósito y dirección; sin entender que cuando oramos estamos hablando con Dios; que cuando leemos la Biblia Él está hablando con nosotros, que esa es su Palabra, sus consejos, su estándar, su enseñanza, su guía, su dirección. Él es quien coloca en nosotros tanto el querer como el hacer. Que nuestra disciplina viene de Él, para nuestro beneficio.

No hay mayor cosa que podamos hacer que servirle, honrarlo y obedecerle. Que su Nombre y su Palabra siempre están por encima de las circunstancias, enfermedades y limitaciones. Que Jesucristo es Dios mismo, eterno impecable, inerrante, admirable, poderoso. Que todos los atributos de Dios son inseparables de los atributos de Jesucristo. Excepto que Dios Es un Ser espíritu y Jesús con una naturaleza del Dios hecho Carne.

Perfectamente es claro y evidente combinar la medicina con el cristianismo. Yo soy un cristiano reformado. Convencido de las 5 solas y de los 5 puntos del calvinismo. Doctrinas centrales de la fe cristiana, Bíblicas y Teológicas. La elección incondicional que Dios hace a los hombres, que el hombre desde Adán cayó en una total depravación de todas las áreas de su existir, todas las áreas fueron fuertemente salpicadas de maldad, corrompidas en gran manera, que la expiación de cristo en la cruz del calvario no es universal, tiene un carácter limitado, para los que por gracia somos salvos a través de la fe; pues al ser universal anularía su segunda venida, la gracia que Dios otorga y sus llamados son irresistibles, su Poder eterno y sobrenatural en omnisciencia hace que cualquier regalo otorgado a los hombres sea inmerecido y al mismo tiempo irresistible; y al final ningún humano por más que quiera, puede escogerlo a Él ni puede perseveraren Él, al menos que su espíritu ponga en nosotros ese poder de persistir, esa fuerza de buscarlo, orar, leer, escudriñar su Palabra. Nuestra lucha no es con fuerza ni sabiduría humana es con su Santo Espíritu para su gloria.

14.- Tenemos la información de que estás escribiendo un texto contentivo de una propuesta, que estás denominando Cristología dinámica.

RD: Hace 4 meses hice un curso intensivo de historia de la filosofía con el filósofo egresado de París, Dr. Guido Mizrahi; así también estoy cursando Historia de la Biblia con Cesar Vidal desde Orlando Florida. Pero nada me agrada hacer más que añadir a los estudios Bíblicos mi ejercicio de la medicina. La medicina es un complemento en mi vida cristiana. Dios me enseña cada día vivir una cosmovisión Cristocéntrica del mundo. Hace 3 días comencé a dictar la materia de Cristología en el seminario Bíblico Rey de paz en Buenos Aires. Estamos aperturando una escuela de estudio Bíblico y estoy proponiendo, digo yo guiado por Dios, una forma de clasificar y entender mejor la Cristología; añadiendo a la interpretación exegética un método de estudio dinámico, para entenderla, practicarla y aplicarla con una cosmovisión Cristocéntrica y una defensa de la fe cristiana; conocida como apologética.

15.- Te agradezco la confianza, Raúl, de haberme dado para leer varios capítulos para hacerle las respectivas correcciones de estilo, ortogramáticas y léxico-semánticas.

RD: Gracias a tu enorme experiencia, Abraham, como lingüista, escritor, y revisor de texto, me has acompañado enormemente para acomodar esas ideas dispersas que durante más de un año llevo haciéndolas en garabatos, a escribirlas de forma ordenadas.

Sin duda Dios te seguirá usando como tú no te imaginas. Dios nos sorprende cada día que abrimos los ojos. Solo debemos hacer lo que Moisés le dijo a Josué el guerrero de Israel, antes de entrar a la tierra prometida hace 3400 años. Esforzarnos y ser valientes, guardándonos de obedecer sus mandamientos. Pues más grato para Dios es la obediencia que los muchos sacrificios.

16.- ¿Te acompaña tu familia en todo cuanto haces, Raúl?

RD: Ciertamente, cuento con el respaldo de mis hijos y de mi esposa. Ella estudia todos los días la Biblia. No hay día que no leamos la Biblia u otros textos ni oremos. Lo hago hasta en mis turnos de guardias. En casa leemos, oramos, estudiamos, escuchamos predicaciones, nos congregamos. Más del 80% de nuestra familia es cristiana evangélica reformada.

17.- Vistas, así las cosas, pensamos que estarás una larga temporada en Buenos Aires…

RD: Los argentinos tienen sus peculiaridades como el maracucho y los caraqueños, los colombianos y los bolivianos. Somos tan distintos, pero a la vez tan iguales que a la gente hay que quererla sin prejuicios y sin generalizar. Realmente nosotros los humanos no somos tan humildes como algunos creemos. Tenemos una siembra pecaminosa de orgullo y de altivez, una mezcla de muchas cosas según la genética y la epigenética. La predominancia es a tener mayores deseos malos que buenos, y sin duda es una batalla que se da en la mente, y que sin el Espíritu de Dios en nosotros es imposible que aflore el fruto del espíritu, debemos confesar a Jesucristo como el Rey de nuestro hogar y de nuestras vidas. Caminar por el mundo en procurar el fruto del espíritu amor, paz, bondad, benignidad, templanza, fe, mansedumbre.

Gracias, Raúl, por habernos dispensado algunos largos minutos a esta hermosa conversación.

Gracias a ti, Abraham. Mis saludos afectuosos al recordado Delta Amacuro.

Compartir contenido

Vamos a encontrarnos en Telegram https://t.me/Tanetanaedelta