Uno de los cartuchos percutidos / Tanetanae.com.

Los ataques delictivos contra las familias aborígenes que viven en el basurero municipal de Tucupita, han recrudecido luego de las denuncias hechas por las mismas víctimas. Cuatro jóvenes de Los Cocos hacen mella de la impunidad judicial y de la pasividad aparente de los indígenas.

Los vecinos que viven en condiciones inhumanas en el basurero de Tucupita, han visto recrudecer los abordajes delictivos contra su familia, sin que las autoridades de seguridad actúen, a pesar de las advertencias realizadas por los canales legales y a través de los medios de comunicación.

La señora Misaira Acosta alertó el viernes (4.10.19) acerca del incremento de la zozobra por la que han tenido que atravesar, cuando son amenazados y robados por cuatro personas, que según los afectados, viven en la cercana comunidad de Los Cocos.

Se sale de control 

Los implicados amenazan a las personas que les advierten que los denunciarán. Lo hacen así luego de cometer delitos dentro de las casas de zinc de los waraos.

Kliofe Acosta, un miliciano, fue disparado en dos oportunidades el pasado lunes 7 de octubre en el vertedero. «La cosa empieza a salirse de control», dijo.  Según el atacado, los jóvenes que le dispararon a matar, robaron de su casa una bombona, láminas de zinc, un tanque pequeño, 30 metros de cable y una mandarria. El funcionario de la milicia había informado que los denunciaría, desde entonces los implicados han optado por tratarlo  con más violencia.

Justicia injusta

Kliofe Acosta, el miliciano que se salvó de ser impactado de dos disparos el pasado lunes, se enfrentó a los cuatro hombres cuando ellos robaban sus pertenencias. En esa oportunidad, los culpables quisieron matarlo a machetazos, pero la víctima reveló que resultó medianamente ileso, porque recibió un entrenamiento de defensa personal con armas blancas y logró sortear la muerte  en esa oportunidad. Apenas fue herido en una de sus manos.

Acosta asegura que ha interpuesto la denuncia ante la fiscalía del Ministerio Público, pero esta instancia no ha actuado, «¿será que esperan que haya muerto?», se preguntó el aborígen. Además, ha planteado este tema ante su comando y la Guardia Nacional, no obstante, él lamenta no recibir el apoyo necesario.

En vista del poco accionar de sus pares militares, Kliofe Acosta apela por las Faes, para que de alguna u otra manera, logren frenar lo que podría ser más derramamiento de sangre.

Loading...
Compartir