Romilcar Carvajal es una fuera de serie, con un local comercial tan pequeño como dos confesionarios juntos, hace más ruido que el más grande de los empresarios deltanos.

De hecho, a juzgar por su publicidad y versatilidad, la misma que exhibe, pregona y multiplica a través de las redes, tiene tanta mercancía como un centro comercial.

Verla es comprarle, combina la capacidad de ofrecer con el arte de seducir a primera vista a su clientela y cautivarla para siempre.

De la mano de su fiel Andrés de Guten Tag, tienen todas las herramientas necesarias para conquistar el mundo y lo hacen a diario.

La presente entrevista tuvo la doble intención de estimular a los emprendedores para que insistan -Romi es una motivadora natural-, acercándonos al mismo tiempo a sus secretos; pero, no se engañen, una cosa es conocerlos y otra muy distinta procurar imitarla, muchos lo han intentado y terminan muriendo en el intento.

Romi es Romi y como Oscarcito, parece decir “pónganse los patines para que me alcancen”.

Esta es una mínima porción de su fragante esencia.

1.- ¿Qué tan importantes son las redes sociales para la empresa en la actualidad?

R.C.: Las redes sociales son muy importantes, excesivamente importantes diría yo, porque dan a conocer los artículos, productos y servicios que ofrece la empresa con tan solo clickear o deslizar los dedos sobre la pantalla del celular, brindando a las personas la facilidad de comprar desde la comodidad de su casa, y la ventaja de mostrar lo que tienes disponible en tu negocio.

2.- ¿Cómo haces para mantenerte siempre innovando?

R.C.: Innovar, exhibir algo nuevo, mostrar continuamente productos distintos, exige una fuerte disciplina. Yo tengo mi propio método, te explico: comienzo por pensar que me gustaría tener en este momento, hasta donde quiero llegar; esa exigencia personal, que tan contenta me sentiría con ese artículo que quiero y que necesito, me lleva a pensar que tan fácil y que tan difícil se me hace llegar a tener estas cosas, entonces, eso es lo que me permite ofrecer, dar a la persona esa facilidad para adquirirlas, ponérselas muy cerca, hacerle sentir que todo es posible.

Hacer de aquello que te parece imposible llegar a tener, algo que pueda estar al alcance de tu mano, ese es mi reto cotidiano y el secreto de sorprender permanentemente a mis clientes.

3.- ¿Cuán importante es para ti mantenerte por delante de la competencia, llevarle la delantera?

R.C.: Creo que lo más importante es la sensación que pueda causar en la persona, como se siente, porque si se siente bien, va a expresar ese sentimiento de una u otra manera, dándolo a conocer mediante un familiar, un amigo; esa persona te va a recomendar a otra persona, entonces es importante también, el trato a los clientes, lo que les pueda ofrecer y la manera en que se lo ofreces, en fin, la amabilidad y la variedad conjugadas. De esa forma, siempre tendrás un paso adelante.

4.- Veo que no te preocupas tanto por los precios como por la calidad, ¿funciona esa fórmula en tiempos en los que se supone que lo importante es vender lo más barato posible?

R.C.: Existimos personas exigentes, que nos gusta lo bueno, la calidad, lo único, lo autentico y especial, entonces no me preocupa porque todos, competimos de una u otra manera con el precio. Se puede conseguir en otros negocios, puedes ofrecer lo mismo, pero, no es la misma atención, ni la familiaridad que existe entre tus clientes y tú.

5.- ¿Qué mensaje le darías a aquellas personas que se encuentran sumidas en el pesimismo, que piensan que nunca saldremos de esta crisis, que no se atreven a emprender por temor a fracasar?

R.C.: Primero que todo la Fe es lo último que se pierde, la persona debe tener Fe, creer, porque mediante Dios todo es posible, también debemos creer en nosotros mismos, ¡debes creer en ti! Si tú no crees en ti mismo, no vas a generar confianza en otra persona.

Por último, no debemos desfallecer, con mucha responsabilidad, disciplina, siendo agradables, y no preocupándose necesariamente en competir, sino en hacerlo bien, se logra.

Romi Coquetica está ubicada en el primer piso del edificio Carnicería Tucupita, al lado de La Sureña del Delta. La propia Romilcar Carvajal te espera para atenderte.

 

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