Secuestro express culmina con 5 atracos, dos robos de motos y una pared en ruinas

El calvario comenzó a las 7 pm de este lunes de carnaval. Mientras unos festejaban otros sufrían.

El funcionario de una entidad pública fue abordado por varios sujetos armados mientras su camioneta 4Runner permanecía detenida frente al Ministerio Publico, en espera del cambio de luz del semáforo que regula el transito en la intersección entre la Av. Guasina y la prolongación de calle Dalla Costa.

A partir de ese momento, al menos cinco individuos sembraron el terror en la ciudad. La víctima fue amordazada y amarrada de manos y pies, colocada cual bulto en la cabina posterior, y despojada de la tarjeta de debito dando inicio a una orgia de atropellos por las calles de Tucupita.

Las primeras paradas fueron varias licorerías donde se apertrecharon para la que sería una larga noche. Finos licores condimentaron el viacrucis y vaciaron la cuenta del rehén.

En todo momento discutían que harían con su presa. Con el vehículo en las manos y la cuenta bancaria vacía ya no les era de utilidad. Se debatían entre sí lanzarlo al muro o propinarle un disparo y abandonar su cuerpo en cualquier distante y oscuro lugar.

El terror era evidente, algo que en horas de la mañana, ya liberado, se reflejaba claramente en el rostro de la revivida persona, “pensé que iba a morir, que había llegado mi hora, fue un milagro de Dios, todavía no lo creo”, fueron sus primeras palabras a los medios.

Es menester acotar, que hemos decidido resguardar su identidad, por cuanto un probable testigo habría dicho que entre el grupo se encontraba un policía, y en virtud del temor que aun lo sacude.

La oscura ruta que siguieron los malhechores se saldó, en principio, con unos cinco atracos y el choque que los detuvo en una casa de familia.

En un lapso de 5 horas hasta que agujerearon el muro, que a su vez aplastó el vehículo en el estacionamiento de la residencia, atracaron a varias personas que iban a sus hogares provenientes de las festividades del paseo, y robaron que se sepa, dos motos.

Justamente, el atraco a una dama para despojarla de su vehículo, el segundo de la hemorragia delictiva, fue lo que condujo al final del drama. La joven fue apeada de su moto en el sector Bolivariano, como pudo se acercó a la policía del estado que le prestó el apoyo de llevarla a recorrer la ciudad en procura de toparse con la 4Runner.

Por fortuna lograron verla, emprendiendo una veloz persecución por calles y avenidas, hasta que cerca de la curva de Tacoa, al lado de la funeraria ubicada en el precitado sector, la camioneta se estrelló con la pared derribándola por completo.

El grupo que permanecía a bordo, huyó en medio de la oscurana portando sus armas, el botín y dejando varias franelas negras y pasamontañas en los asientos de la accidentada 4Runner.

Atrás, con la sensación de habérsele venido el mundo encima, la victima oraba a Dios por que el tormento hubiese terminado. No fue sino hasta que el dueño de casa lo liberó y efectivos llegaron, que supo que había vuelto a nacer. Era la 1 am del martes.

Polidelta y la Policía Nacional Bolivariana, en primera instancia, manejan el caso.

Los cuerpos policiales agradecen la colaboración de la ciudadanía, en cuanto a informar quienes pudieron haber sido víctimas de los antisociales para sustanciar el expediente, y suministrar cualquier dato que pueda conducir a su captura.

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