Señora de 55 años estuvo secuestrada dentro de su propia casa por invasores apoyados por miembros del Clap, por supuestos miembros del Consejo Comunal y representantes de la OCV Nuestra Señora de Coromoto, específicamente Nirida Graciela Urrieta CI. 9.866.299.

El día 8 de junio del año 2020, la Sra. Flor González, CI. 8.951.168, logró ingresar a su vivienda principal ubicada en la comunidad Ciudad Coromoto, que había sido invadida por la Sra. Barbara López V. 15.090.795, apoyada por una supuesta asignación viciada que no cumplió con los parámetros legales, por una presunta información de que la casa está abandonada, sin embargo, dicha información es falsa porque la casa estaba en buenas condiciones, sin maleza, limpia y en algunas zonas recién pintada, bajo el cuidado de un señor, mientras la ciudadana Flor regresaba de Curiapo, municipio Antonio Díaz, donde quedó a la espera de que el Ejecutivo nacional levantara la cuarentena producto del Covid-19, y por la falta de transporte y combustible fue imposible el regreso inmediato aunado a que en el municipio Antonio Díaz, no existe comunicación alguna.

Por lo que se aprovecharon de dicha situación para alegar que la casa estaba abandonada, información que fue confirmada como falsa por los mismos miembros de la comunidad y del Consejo Comunal que no estaba de acuerdo con el delito de invasión que se estaba cometiendo.

Desde el día 08 de junio 2020, la Sra. Flor logró regresar al municipio Tucupita y por ende a su casa, donde encontró a los invasores la Sra. Bárbara López, CI. 15.090.795,  con su pareja y dos hijas menores de edad.

Desde el día 8 de junio que la Sra. Flor Eneida González, dueña de la casa logró ingresar a la misma comenzó a vivir una pesadilla caracterizada por el abuso, el maltrato verbal y psicológico, siendo víctima de prácticamente un secuestro, todo esto liderizado por la ciudadana Ingrid Nacarid Machiz de Cortez, CI. 11.211.451, quien en conjunto con la invasora Barbara López, sostenían que recibían órdenes directas de la Sra. Nirida Urrieta.

La cerraron con seguro y la llave de la casa estaba en resguardo de las mujeres del Clap, quienes hacían barricadas frente la casa para no permitir la entrada a los familiares de la Sra. Flor González, sin permitir siquiera que le pasáramos comida. Gritaban que le pasaran la comida por la ventana como si ella fuese un recluso.

No obstante, una vez recibido el apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) luego de dos días durmiendo en el piso la dueña de la casa la Sra. Flor González, logró entrar al inmueble y con la ayuda de los funcionarios colocaron una de sus camas en la habitación donde los invasores guardaban toda la ropa y a cada momento pasaban al cuarto a tomar sus cosas, sin respetar la intimidad de la Sra. Flor González, que estaba acorralada recibiendo a cada rato insultos y amenazas por parte de algunos miembros del Consejo Comunal y toda la representación del Clap, en especial de un señor llamado Domingo Machiz, esposo de la Sra. Ingrid Machiz , que se colocaba por las ventanas amenazándola que se saliera de la casa ya que no era la dueña. Así mismo, una ciudadana llamada Lucy Palacios, también invasora,  le lanzó agua fría en la cara a la Sra. Flor González, luego de que la invasora le pasara el vaso de agua para provocar a la Sra. Flor dentro del inmueble y pudiese alegar que ella estaba agrediendo a los invasores. Situación esta cargada de angustia, preocupación, zozobra, maltrato y vigilancia, ya que hasta tarde en horas de la madrugada, por parte de grupos afectos a la invasora pertenecientes al Clap y algunos miembros del Consejo Comunal, se mantenía la intimidación.

Acotando que son funciones que no les corresponden, entendiendo que se extralimitaron porque ningún Poder Popular tiene la  autoridad para humillar, intimidar y secuestrar a una persona.

La Sra. Flor Eneida González,  antes señalada, fue beneficiada a través de la Misión Rivas por ser facilitadora en los programas educativos de dicha misión y por poseer un terreno en la OCV Ciudad Coromoto, desde el año 2007, y se tomó como caso prioritario debido a que su casa se quemó y se quedó sin ningún tipo de enseres en el inmueble con los que garantizar su vejez, así mismo es colaboradora activa comprometida con esta revolución liderada por Nicolás Maduro.

No podemos por ningún motivo utilizar el poder popular, político e institucional de los cuales se valieron la representante de la OCV   Ciudad Coromoto, Nirida Urrieta y las personas que conforman el Clap, liderizado por Ingrid Machiz y el equipo político sin escrúpulo alguno amedrentando, amenazando, secuestrando y abusando de una persona de la tercera edad para quitarle su vivienda en plena pandemia, sin conocer las causas reales por las cuales la ciudadana Flor González, estaba fuera de la ciudad en una zona fluvial sin ningún tipo de comunicación. A pesar de que esta vivienda es de interés social, otorgada por el estado para culminar la misma, la beneficiaria pagaba  semanalmente un inventivo adicional a los albañiles, también en la descarga del material y en su cuido, con la ayuda de sus hijos a la Intemperie para poder llevarla a feliz término.

Le hacemos un llamado a la gobernadora Dra. Lizeta Hernández, a la alcaldesa Profa. Loa Tamaronis y al representante del ministerio de la Vivienda en el estado Ing. Víctor Becerra, para que no permitan que se siga utilizando la investidura de líderes comunitarios, en los casos de consejos comunales, equipos políticos, CLAP y representantes de OCV, refiriéndonos a la Sra. Nirida Urrieta (no reside en la comunidad de Ciudad Coromoto, mas sin embargo si tiene una casa en estado de abandono y muy descaradamente promueve la reubicación de otro inmueble que a la luz de todo el mundo no estaba en abandono), para que fomentan delitos en contra de la propiedad suministrando falsa información sobre casas supuestamente abandonadas.

Por ningún motivo en nuestro estado podemos seguir permitiendo este tipo de abuso en cualquier comunidad, sin conocer las causas reales por las cuales a una persona en un momento determinado le toca trasladarse a otra zona dentro de la entidad para poder trabajar y tener el sustento para su alimentación en medio de esta crisis económica donde, nuestro presidente Nicolás Maduro, apuesta por la paz y la estabilidad social y emocional de toda su población.

Resulta vergonzoso que esta ciudadana pueda solaparse bajo entes del Ejecutivo diciendo que ella es la autoridad, siendo que al frente de la casa invadida está ciudadana posee su casa abandonada porque vive en otro lado. Ahora bien, es la misma persona que en 2015 admitió los hechos ante un tribunal por difamación y ahora lo vuelve a hacer pero en contra de la ciudadana Flor Eneida González, afirmando que nunca ocupó su casa.  Eso aunado a la intimidación constante del esposo de la señora Bárbara (invasora de oficio desalojada ya en tres ocasiones), pidiéndole que saliera de su propia casa.

Qué triste escuchar a la comunidad de Ciudad Coromoto apoyar a la señora Flor con actas que señalan que parte de sus vecinas están siendo amedrentadas por Ingrid Machiz y el soborno de las cajas del Clap. Porque tanta crueldad habiendo tanto terreno o peor aún jugar con un beneficio que al ser otorgado pasó por todos los estudios previos para su finiquito cómo se vio y determinó con la señora Flor.

No a las invasiones, denunciante Flor González CI. 8.951.168

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