Foto: archivo.

La gobernadora del estado Delta Amacuro, Lizeta Hernández, encabezó un viaje hasta lo más profundo de la selva el pasado jueves (11-10-18). Trasladó entre otros insumos, dos tanques o cisternas de gasolina destinados a surtir de combustible a las escuelas y al sector privado.

Aunque no se conoce la cantidad exacta, se presume que sobrepasaba los 20 mil litros de carburante, entre diesel y gasolina.

Tras esta jornada de trabajo, se ha conocido que una parte de la gasolina terminó en manos de un reconocido dirigente del partido de gobiern, quien presuntamente acostumbraría trasladar el combustible hasta Guyana, a través del Esequibo venezolano.

Según revelan los mismos guayeros, más de 50 embarcaciones fueron surtidas, sin embargo, la cantidad estaba por encima de la demanda porque en el Bajo Delta el número de motores fuera de borda ha bajado considerablemente ante la crisis país.

Los números indican que un poco más de la mitad de gasolina transportada hasta San Francisco de Guayo y sus adyacencias, terminó con buen destino, pero la otra parte- que suma más de 8 mil litros- habría sido desviada.

La máxima figura política en el Delta había anunciado la venta controlada del carburante como parte de una política social, y los beneficios que desde la gobernación deltana asumían.

La irregularidad habría suscitado tras haber expendido la cantidad de gasolina por embarcación: “sobró bastante, chamo, casi la mitad”, informó una fuente nativa de la comunidad de San Francisco de Guayo.

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