Luis Eduardo Martínez Hidalgo

Este domingo 27 la Universidad Tecnológica del Centro arribó al 39 aniversario de su primera clase. 5 años atrás un destacado grupo de empresarios, educadores e intelectuales del estado Carabobo habían constituido una fundación cuyo objeto era el diseño y creación de una Universidad distinta a las tradicionales; Celis Pérez, Ricardo Barreto, Consuelo González, Frida Añez, Oscar Machado, Adriana Branger de Sanoja, Ricardo Degwitz y César Peña Vigas –rector fundador y ductor siempre- entre otros concibieron una institución marcada por la innovación que a fuerza de perseverancia y creatividad hicieron posible.

El modelo UNITEC, probadamente exitoso, se fundamenta en “administrar talento como concepto medular de gestión de aprendizaje; crear necesidades de aprendizaje en estudiantes y en profesores, más allá del alcance de las clases formales; estimular y ayudar a organizar aprendizaje promovido por propia iniciativa de estudiantes y de trabajadores; realizar proyectos para intensificar y calificar nexos con el entorno y estimular la generación de nuevas necesidades de aprendizaje; otorgar a los estudiantes roles medulares de la gestión universitaria así como hacer más horizontal la participación de trabajadores en procesos de aprendizaje; evaluar el desempeño de estudiantes y trabajadores con modelos que ofrezcan refuerzos positivos y amplia variedad de actividades a ser evaluadas; contribuir a hacer de los estudiantes y trabajadores empresarios de su propio aprendizaje; concebir la conducción universitaria asociada con nuevos roles de aprendizaje principalmente, para estudiantes y para docentes; concebir y operar un enfoque más económico de la administración de la enseñanza, de la gestión del aprendizaje y de los vínculos con el entorno”.

Las exigencias son muchas en UNITEC y no se toleran mediocridades; en un país donde a decir “10 es nota y lo demás es lujo”, ningún estudiante con índice académico menor de 14 podrá graduarse.

Es larga la lista de quienes han dado tanto por la Universidad: Arístides Maza Tirado, promotor entusiasta que con UNITEC, UGMA y MAU tiene mucho de lo cual sentirse orgulloso por contribuir decididamente para que miles de jóvenes reciban la mejor educación y junto con él Edmundo y Joseito Kabchi, Corina Etedgui de Betancourt que le imprimió su recia pero gentil personalidad a la institución, la actual vicerrectora académica Nilda Sanabria de Padilla, garante de rigurosidad académica y competitividad en todos los órdenes, docentes, trabajadores y estudiantes de ayer y hoy, son coprotagonistas de cada meta alcanzada.

Por delante nos ocupan nuevos retos y en tiempos de coronavirus no se trata solo de sobrevivir –que en reciente reunión de rectores promovida por UNESCO en la cual participé el pronóstico es dramático con cerca de un tercio de las universidades privadas cerrando en el mundo- sino de incrementar nuestra oferta, aumentar el número de estudiantes y ampliar la cobertura extendiéndola al extranjero fundamentalmente para ofrecer oportunidades a los jóvenes venezolanos de la diáspora.

Novísimos programas, en ciencias del blokchain, inteligencia artificial, internet de las cosas, criptoeconomía, mercadeo digital; aulas cerradas en ciudades distintas a las que ya atendemos; prosecución de estudios en modos virtuales, basándonos en la nueva reglamentación que está por dictar el MPPEU, fuera de nuestras fronteras, son de los objetivos más importantes que nos hemos propuesto para la “nueva normalidad”.

 

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