Un señor vende tetas en el centro de Tucupita. Archivo de Tanetanae.com. Gráfica tomada antes del confinamiento social.

Aunque en bajas cantidades,  por lo menos les alcanza para adquirir otros rubros alimentarios de menores costes: en algunas oportunidades los ingresos monetarios superan al actual sueldo mínimo mensual de Venezuela,  durante un día de ventas.

Varios ciudadanos que viven en el sector Paloma aseguraron que, ahora preparan dulces como «capullitos» y «tetas» (helado casero) para poder obtener dinero y comprar la comida.

Estas personas relataron que preparan los «capullitos» y las «tetas» un día antes de su comercialización, cuando los venden en las calles de sus comunidades  o a las afueras de los comercios de varios lugares de Tucupita, aun cuando suponga un riesgo, ya que, al menos en el centro de la capital deltana, este tipo de actividades están prohibidas.

El «capullito» tiene un coste de 5 mil Bs, mientras que, las «tetas» de varios sabores, un valor de 25 mil bolívares.

El kg de azúcar tiene un precio de 155 mil Bs, y las bolsas de tetas un valor de 60 mil Bs. Con esta cantidad de materia prima, pueden obtener entre 300 y 400 mil Bs de ingreso, una vez que venden todo durante un día de jornada.

Dos deltanos que se dedican a la venta de estos productos, revelaron que, al día, pueden generar entre 300 y 400 mil Bs. Ellos reponen la inversión y con el resto, compran rubros alimentarios como yucas y un pescado de nombre, guabina: uno de los más baratos del mercado.

“No trabajo (en una licorería)  desde que comenzó la cuarentena, ahora vendo capullitos y tetas para tener dinero y comprar algo de comida”, dijo una de las personas a los que llaman “capulleros”, por su trabajo.

El confinamiento por  Covid-19 obliga  a  los deltanos quedarse en casa y sin trabajo, pero ahora todos han mostrado estar saliéndole al paso a las trabas para llevar comida a sus hogares.

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