Ilustración de Joine Ramos / Tanetanae.com.

La víctima fue una mujer a quien le robaron parte de sus mercancías y otros aparatos electrónicos en un establecimiento comercial que tiene en la calle Centurión de Tucupita. El hecho se registró la madrugada del 27 de agosto.

Carmelis toma un transporte público como todos los días, para ir a su establecimiento comercial. Al llegar a su pequeño local, nota que el candado está hacia un lado y el portón se muestra entreabierta con un lazo que lo sostiene.

De inmediato sabe que la han robado y acude a los otros comerciantes que trabajan en esa calle, para preguntar si no sabían nada de lo sucedido.

“Los vecinos pensaron que yo había llegado temprano y estaba cerca del negocio, pero cuando nos asomamos vimos el reguero y muchas cosas que faltaban”, relató la señora Carmelis.

La víctima desconoce cuántas personas están involucradas en el robo, sin embargo, estima que fueron “varias”, porque han destruido la argolla del candado con facilidad y se han llevado el punto de venta, la impresora fiscal, una computadora, una pequeña nevera que estaba llena de chocolates, sillas, dos ventiladores, todos los condimentos,  ingredientes de reposterías, torteras y los bombillos.

Los demás comerciantes le sugieren que vaya a denunciar los hechos al Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas de Tucupita. Ella de inmediato acude a la sede del Cicpc, pero nada sale como lo esperaba.

“Yo pensé que ellos iban a ir a tomar alguna evidencia, pensé que iban a detectar huellas, pero me dijeron que no tenían gasolina. Me dieron un número de teléfono para que yo le envíe las fotos del local”, relató la víctima mientras lamentaba la aptitud de los funcionarios policiales.

Antes de ir a la sede del Cicpc, la afectada piensa que los detectives podían detectar huellas dactilares para encontrar a los involucrados. No obstante, luego de la respuesta que recibió de los funcionarios, solo cree que son acciones que suceden en películas.

La víctima estima que perdió un aproximado de hasta 5 mil dólares, tomando en cuenta los equipos electrónicos que se robaron.

“Estos robos están peores, después de dos semanas también robaron en un comercio que está al lado de la panadería Bucaramanga en calle Pativilca”.

Un número indeterminado de comercios ha sido atacado con el mismo modus operandi. Uno de los casos más recientes del que se tiene registro, ocurrió la madrugada del jueves 10 de septiembre, cuando una barbería que está frente a la plaza Bolívar, fue atacada. Los implicados se llevaron un aire acondicionado y una maleta con accesorios de un artesano.

 

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