Voces de inseguridad | Ilustración de Tanetanae.com.

El señor Félix Hernández fue robado en su propia casa, cuando permanecía acostado en su cama durante una noche del pasado marzo. Él no puede caminar porque padece de una enfermedad que ha inmovilizado sus piernas.

Félix, tiene 60 años de edad. Reside en la comunidad La Manga del municipio Tucupita. Él vive con su esposa y uno de sus nietos que apenas tiene un año edad.

Esa noche, su compañera de vida, quien tiene 53 años edad, estaba con el nieto en la casa de sus hijas, a dos cuadras del lugar. Ante la ausencia de la señora y la discapacidad del abuelo, dos jóvenes irrumpieron la puerta trasera de la vivienda y cargaron con todo lo que pudieron.

“Eso fue como a las 8 de la noche, el señor Félix solo escuchaba los ruidos que hacían los ladrones, cuando estaban robando. Él me dijo  que no quería decir nada porque tenía miedo que le hicieran daño”, relató un vecino de la casa atacada.

Los implicados eran dos jóvenes, uno que vive en ese mismo sector (La Manga) y el otro,  en Las Malvinas. Ambos sabían de la discapacidad del sexagenario y por eso aprovecharon a robar un equipo de sonido y otros artefactos eléctricos.

“Ellos venden verduras en su casa, y algunas verduras fueron robadas. Hicieron desastre, tiraron todo por el piso y rompieron algunas cosas”, contó la misma persona consultada.

Cuando la esposa del señor Félix llegó a su vivienda, luego de visitar a sus hijas, se encontró con el desastre en la sala. Preocupada, corrió hacia el cuarto imaginándose lo peor, pero el abuelo estaba estable.

“Claro, se había preocupado, pensó que lo habían golpeado o asesinado, pero él estaba acostado y muy asustado”, reveló otro residente.

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