No se trata de inocentadas de duendecillos noctámbulos, son travesuras del subconsciente que en la madrugada profunda hacen brotar cándidas imágenes donde la clavellinera se observa jubilosa y risueña en el despacho de calle Bolívar con Dalla Costa allende a la plaza principal.

Sus mas cercanos comentan que no tiene empacho en decirlo, lo suelta cada vez que puede, sería feliz retornando al suelo de sus amores en calidad de mandataria.

Ahora que sabe que posiblemente no sea de nuevo candidata en el bastión de los Cabello, prepara una nueva estrategia de abordaje para retornar por la puerta grande a su tierra natal.

Lizeta lo sabe y no se duerme en los laureles, lucha contra lo que sería Yelitza como rival puertas adentro del Psuv, y Yelitza desde afuera a través de peones que cubran el avance de la reina.

Es una batalla sin par entre dos políticas que atesoran mucho poder, que gozan del aprecio de sus mentores políticos –Maduro y Diosdado-, y que han decidido sostener una rivalidad que no deja a nadie incólume en el Delta.

Yela sueña con su geografía y Lizeta con un coco al que no querría ver llegar.

Loading...