Dos días atrás una canción se viralizó en las redes sociales, convirtiéndose en un himno en la lucha contra el coronavirus.

Atribuida en un principio a la agrupación “La Oreja de Van Gogh”,  con el paso de las horas se conoció que pertenece a la interprete española Lucia Gil, una talentosa cantante, actriz y presentadora que ha obtenido importantes premios desde su niñez.

Sorpresivamente, luego de la cadena nacional de radio y televisión que protagonizara el presidente Maduro la tarde de este domingo 22, mezclando soluciones económicas con la tradicional diatriba política, invito a escuchar el tema.

Fue un cierre esperanzador en el marco de momentos difíciles en los que nos llueven ajustes de todo tipo, sin comenzar a ver la luz al final del túnel. Pareciera que es tiempo de reeditar la famosa frase del líder ingles Willian Churchill, en el marco de la II Guerra Mundial, “solo les prometo sangre, sudor y lágrimas”.

En aras de contribuir a darnos fuerzas, la compartirnos con nuestros lectores a sabiendas de que bajo el desierto, siempre habrá un maná de agua fresca esperándonos.

Lucia Gil

He compuesto esta canción (con una edición propia de una cuarentena, del tirón) víctima de las horas encerrada. Por nosotros y por los que nos están cuidando. Este es el país que me gusta. El que se junta para luchar sin armas, se divierte, se anima, se quiere, se apoya… Me siento orgullosa y estoy convencida de que pronto saldremos de esta. Solo nos queda esperar. ❤️ FUERZA AL “PUÑADO DE VALIENTES, QUE HOY TAMPOCO DORMIRÁN”

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Letra de ‘Volveremos a Brindar’

Días tristes, nos cuesta estar muy solos,

buscamos mil maneras de vencer la estupidez.

Meses grises, es tiempo de escondernos,

tal vez sea la forma de encontrarnos otra vez.

Pero son las ocho y has salido a aplaudir a tu ventana,

me dan ganas de llorar.

Al vernos desde lejos, tan unidos,

empujando al mismo sitio,

solo queda un poco más.

Volveremos a juntarnos,

volveremos a brindar.

Un café queda pendiente en nuestro bar.

Romperemos ese metro,

de distancia entre tú y yo.

Ya no habrá una pantalla

entre los dos.

Ahora es tiempo de pensar y ser pacientes,

confiar más en la gente, ayudar a los demás.

Mientras tanto, otros cuidan los pacientes,

un puñado de valientes

que hoy tampoco dormirán.

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