A la izquierda, Rosaura Silva junto a su mamá, en la sala de redacción de Tanetanae.com.

55 años pasaron para que una familia de waraos sembrara en un terreno baldío de Los Pinos, un sector que está justo en la entrada de la capital de estado Delta Amacuro. Bastó concretar esta iniciativa para que aparecieran los supuestos dueños y destruyeran todo, así lo denuncia la familia de aborígenes afectados.

Pascual Silva de 64 años de edad, decidió junto a su esposa e hijos, ocupar un terreno con la siembra de ocumo, yuca, plátano y otros rubros para poder subsistir en medio de la crisis: “tuvimos que sembrar porque nos morimos de hambre, ahí nadie nos atiende, dijo este lunes (18.2.19)  Rosaura Silva, la hija mayor de Pascual.

“Ay, mi nieto, cuando estábamos limpiando ahí, nos picaron las hormigas, nos picaron las avispas, los bachacos negros y había muchas espinas”, relató Elena Gaspar esposa de Silva, quien a sus 62 años de edad, según su documento de identidad, sigue labrando la tierra.

En septiembre del año  2018, lograron sembrar los rubros, pero a inicios del 2019, Marcelo Pitre, supuesto dueño del terreno, apareció y decidió acabar con el sembradío en plena cosecha.

Este caso fue remitido al Consejo Comunal de los Los Pinos, y no fue solventado. Según las víctimas, los miembros de la organización son familiares directos de Marcelo Pitre quien asegura ser dueño del espacio de tierra en cuestión. Este habría actuado de forma violenta contra los originarios.

Mientras esto ocurre, los afectados ya han llorado, literalmente, de hambre.

Elena Gaspar de 62 años, asegura que desde su niñez vio el mismo terreno completamente abandonado, y el presunto dueño no había hecho presencia hasta que sembraron.

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