Foto: archivo.

Sin el Var, Venezuela estuviese en el fondo de la tabla con cinco goles en contra y cero a favor: dos contra Perú y tres contra Brasil, pero “San Var” cumplió su papel y dejó en cero al arco de Fariñez, que una vez más fue sobresaliente. El chamo es regular en todos los juegos, y ese es su mayor atributo.

Lo que era previsible ocurrió contra Brasil.  Sin dominio de la pelota, la Vinotinto debió correr tras la redonda, pero este papel es perdonable ante Brasil.

Los amazónicos jugaron con el estadio a favor, el público a favor y en casa- que no es para menos- por tanto Venezuela salió ganando con el empate.

Dos goles legalmente anulados gracias al Var, salvaron a Venezuela de sucumbir ante Brasil.  El bloque defensivo aguantaba las embestidas de los brasileños. Durante los primeros 30 minutos estuvo bien, y hay que realzar que desesperó a Brasil. En los últimos 15 minutos del primer tiempo dejó espacios, pero esta vez, Dios no permitió el gol.

El trivote del centro

El trivote armado con Yangel Herrera, Tomás Rincón y Moreno, estuvo mejor a la hora de sacar la pelota. Rincón no subió y su papel de “destructor” lo convirtió, una vez más, en la figura del centro.

Herrera penduló e hizo jugar al equipo, pero no en el nivel esperado, y contra Brasil, también tiene su perdón, porque la presión fue abismal, y apenas podía respirar.

Moreno fue más defensivo y apenas presionó en la mitad de la cancha, pero no podía hacer más, subir en demasía sería arriesgar demasiado, estuvo consciente de su papel y del riesgo. El chamo cumplió.

Arriba

Mejoró, sí, mejoró una barbaridad. Machís demostró que en juegos oficiales no le pesa la camiseta, pero faltó el toque final de Rondón, cuando pasaba pelotas al área del arquero.

Cuando Dudamel pidió tener pelota y tocar, era el mejor con la calma y seguridad que caracteriza a Machís, pero lo sacó, tal vez por el desgaste físico de ida y vuelta. Digamos que Dudamel acertó.

Juzgue usted a Salomón Rondón, otra vez se erigió como el sacrificado y sobresaliente defensa, pero de él se espera los goles. Quizás la poca tenencia de pelota explica la inexistente llegada de Rondón al arco, y cuando lo toca, casi siempre es rifada y tiene que convertirse, literalmente en un “gladiador”.

Murillo, Murillo, Murillo. En el artículo anterior dije que era un jugador de selección, y lo rubricó con su juego ante Brasil.  Le faltó el respeto al gigante, y pasó el examen con un punto muy alto, si yo fuera su “profesor” le diera un 19 de 20.

Lo que viene

Dos puntos de seis posibles. Bolivia en el camino es el mejor escenario para Venezuela. Perú y Brasil están empatados con cuatro puntos a costa de Bolivia, pero Brasil está de primero por diferencia de goles. Ambos están por verse el próximo 22 de junio.

Lo mejor que le puede pasar a Venezuela es que Brasil empate o derrote a Perú, y que la Vinotinto derrote a Bolivia.

Hay varios escenarios posibles, pero dejémoslo hasta aquí.

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